5 de febrero de 1805. El día que el Regimiento de Infantería de Málaga defendió la capital contra el ejército napoleónico.


En 2018 se cumplen los veintidós  años de la publicación de “Málaga frente a la Guerra de la Independencia”. Fue en 1996 cuando a través de las páginas de ese libro se visualizó por primera vez ante los malagueños, la resistencia de vecinos y soldados de Málaga, en torno a la ermita de Zamarrilla, calle Mármoles y barrio de El Perchel, en la dramática tarde-noche del 5 de febrero de 1810. Como libro referencia que es en una parte de las actividades de la Asociación Torrijos 1831, y por tener entre nuestras reconstrucciones históricas la del  Regimiento de Infantería de Málaga; hemos realizado, y mantenemos, homenajes y recuerdos sobre aquel aciago 5 de febrero de 1810, para aquellos oficiales, sargentos primeros, sargentos, cabos 1º, cabos y soldados, de aquella unidad titular de Málaga, que lucharon en defensa de los vecinos de la ciudad contra un enemigo muy superior en número. Los barrios de Trinidad y El Perchel, y el propio centro antiguo de la capital, contemplaron núcleos del Regimiento Málaga, mezclados con paisanos y Urbanos, en una desesperada y desigual lucha donde el enemigo tuvo  las de ganar. Recordamos así, esa efeméride histórica ocurrida en Zamarrilla-Mármoles, casco antiguo y zona de Perchel oeste, por ser el lugar limítrofe de la capital por donde parte de la unidad escapó para no caer en manos francesas. Más datos para los lectores que nos siguen, a continuación.


Contexto histórico

 La tarde del 5 de enero de 1810 fue un verdadero desastre para la ciudad de Málaga. La patrulla avanzada de jinetes situados en el camino de Cártama, vio en la distancia como dos columnas francesas del ejército del general Horacio Sebastiani tomaban la deriva hacia el oeste. Entonces el núcleo más compacto del Regimiento de Infantería de Málaga, tanto en cadena de mando como en el número de la tropa, se dirigió hacia el barrio de El Perchel. Allí, junto con percheleros y Urbanos, formó el núcleo más importante de resistencia, a pie, una vez se verificó la deserción en masa de la caballería situada en esta zona por el coronel Abello. Copada esta resistencia por los dos ejes de progresión de las columnas francesas, tanto la que entró cercana a la playa, por lo que hoy es calle Cuarteles, y la que lo hizo por el camino de Cártama; no les quedó más remedio a los hombres del Málaga, si no querían verse obligados a servir en el ejército josefino, que huir hacia el oeste, aprovechando las primeras sombras de la noche.







La labor de la Asociación Torrijos 1831 en cuanto a la Guerra de la Independencia.

Desde 2007 hasta hoy, nuestras recreaciones históricas sobre la Guerra de la Independencia, han estado presentes en muchos lugares de nuestra provincia. En Málaga capital, en los homenajes de la Plaza de la Constitución,  barrio de La Trinidad (Zamarrilla, Mármoles y Plaza de San Pablo), barrio de El Perchel, zona oeste-convento de San Andrés y Plaza de la Misericordia, Puente de Santo Domingo, Camino del Arrecife (proximidades de la Residencia Castañón de Mena); calles, Larios, Granada, Alcazabilla, Cister, Molina Larios, Plaza del Obispo, Catedral, fortaleza de la Alcazaba y barriada de Churriana. Fuera de la capital hemos recreado en las siguientes localidades de nuestra provincia: Mijas, Riogordo, Macharaviaya, Algarrobo, Ronda, Antequera, Marbella, Fuengirola, Yunquera, Teba, Cañete la Real, Campillos, Villanueva de la Concepción, Gaucín, Vélez Málaga, Periana, Monda, Casares, Benaoján, Genalguacil, Cártama, Ardales, Boca del Asno, Venta de los Gálvez, Casabermeja, Arenas, Comares, Torrox y Cómpeta, y la localidad en el límite de Granada, de Zafarraya. En total, treinta (30), significando que en varias de ellas, estas recreaciones se han consolidado como eventos culturales anuales. En cuanto a la provincia de Cádiz, ha sido la primera procedente de Málaga, en recrear en Cádiz capital, San Fernando, Tarifa, Algeciras, Los Barrios y la Línea. En cuanto a los hitos históricos del Regimiento de Infantería de Málaga, fuera de nuestra provincia se le han hecho homenajes en Almonacid (Toledo), Ocaña (Toledo) y Arquillos (Jaén), mientras que a uno de sus heroes más importante, el capitán Vicente Moreno, se le ha homenajeado en Antequera (donde nació), Málaga (en
cuyo Regimiento ingresó) y Granada (donde murió)
La Asociación Torrijos 1831 representada por sus ponentes, ha participado en varios congresos de Historia sobre la Guerra de la Independencia en Málaga, a lo largo del Bicentenario. Además, el patrimonio de Torrijos 1831 ha estado presente en diversas exposiciones sobre aquella contienda, en Málaga y su provincia, colaborando con la UMA, el Ayuntamiento de Málaga y entidades privadas, y realizando tanto la primera exposición (2007) como la última (2014), en la capital, relativas al Bicentenario, lo que dice del ingente esfuerzo y trabajo, histórico-cultural, del colectivo, y el aprecio que las instituciones han tenido con él. Todo ese esfuerzo, propició una nueva reedición por la Diputación de Málaga de “Málaga frente a la Guerra de la Independencia: 1808-1812” al iniciarse el Bicentenario.






La Asociación Torrijos 1831 realiza varias recreaciones en el cabo de Trafalgar, en memoria de los caídos en la batalla naval del mismo nombre.



Asociación Torrijos 1831.- Tras el desfile por el tómbolo de Trafalgar de las diferentes recreaciones históricas; en la explanada de la altura rocosa donde se levanta el faro de Trafalgar y ante un público deseoso de conocer más sobre la batalla decisiva librada frente al cabo de Trafalgar, el 21 de octubre de 1805; se llevaron a cabo diversas recreaciones por parte de las asociaciones, Voluntarios de Trafalgar, La Aurora y Torrijos 1831. A su vez, nuestra Asociación contribuyó con seis recreaciones que en el siguiente párrafo relataremos. Por su parte, La Aurora, con una actuación de corte lorquiano, representó la dureza de las levas sobre el pueblo, para completar las tripulaciones de los barcos de guerra de entonces, así como la gente sencilla del pueblo que, ajena a los intereses del mundo de poder, murió en aquella batalla. Los Voluntarios de Trafalgar entonaron relatos sobre aquel dramático encuentro, y la Banda de Barbate interpretó diversas piezas musicales de corte histórico. Más datos para los lectores que habitualmente siguen nuestros artículos, a continuación. 

Torrijos 1831: seis miradas diferentes sobre la batalla de Trafalgar.
Hemos creído oportuno, que la Asociación Torrijos 1831 recreara en Trafalgar seis ópticas diferentes sobre una batalla cuyo nombre recorrió desde el litoral occidental andaluz hasta los
lejanos lugares del norte y este de Europa.
La primera de esas miradas se realizó con el recuerdo a Cosme Damián Churruca y Elorza, brigadier que murió en Trafalgar mandando el buque  San Juan de Nepomuceno. Churruca es la representación del marino ilustrado español del siglo XVIII. Nació en 27 de septiembre de 1761 en Métrico (Guipúzcoa). En 1776 sentó plaza en la Compañía de Guardiamarinas de Cádiz. En 1782 participó en el Gran Sitio de Gibraltar, salvando a numerosos tripulantes de las baterías flotantes. En 1778 marchó con la expedición de Antonio de Córdoba, al Estrecho de Magallanes, teniendo ocasión allí de realizar diversos estudios geográficos y marinos. Ya brigadier, en 1805 se le entregó al navio San Juan de Nepomuceno, que artilló con treinta cañones según su criterio. En la batalla de Trafalgar, ese navío tendría el puesto número uno en la primera División mandada por Gravina. Ese puesto le obligó a quedar en una posición muy desfavorable cuando la escuadra franco-española giró 180º para regresar a Cádiz, encontrándose el San Juan en extrema retaguardia, aislado, como así ocurrió. Pese a ello la manera como se defendió este buque español acosado por cinco navíos británicos: el Bellerophon, Dreadnought, Defiance, Belleisle y Tonnant, le haría entrar en la historia y, también, en la leyenda. Estando en el puente, Churruca recibió el impacto de una bala de cañón sobre su pierna derecha. Moribundo, pidió a su segundo, el capitán de navío, Mayna, que no rindiera el buque mientras él tuviera un halo de vida. Con las banderas de Trafalgar, la asociación Torrijos 1831 rindió un homenaje a Churruca y los tripulantes del San Juan de Nepomuceno.
La segunda visión de Trafalgar la realizó Alicia Gallego, dando vida de forma dramática a un soldado de la infantería de marina británica, que presenció a su lado cómo el almirante inglés Horatio Nelson cayó abatido, por un certero disparo francés. Extraordinaria por lo que transmitió, esa interpretación.
La tercera la aportó Mari Carmen Casán, con una canción flamenca que narra las levas de tripulantes forzados en el pueblo más humilde. Está dedicada a un “marinerito” español que nunca pudo cumplir los veinte años. Magnífico, una vez más el arte de Casán, que es toda una garantía.
La cuarta visión corrió a cargo de José Manuel, dando vida al nunca bien recordado almirante francés Villanueva. José Manuel supo darle el toque especial a un personaje tan controvertido,
ganándose al público.
La quinta visión la aportó Mercedes Verdugo, interpretando a la mujer de un oficial de la Marina española muerto en Trafalgar. Extraordinario el dramatismo de Mercedes, metiendo a los espectadores en el ambiente de la partida de la escuadra combinada en el puerto de Cádiz, su marcha en la lejanía, el eco de los cañones…, la perdida de su marido (interpretado por Carlos Corcoles).
Finalmente, Enrique Parapar realizó un canto a la Libertad de la mente y del alma, para que el uso de la razón evite los abismos en los que acaban los seres humanos.














Fotos: Loli Rodríguez.